Muchas veces, imaginas que todo se vuelve a tu favor y que todo es como tú quieres que sea. Lo piensas, y eres feliz durante un instante. Todo va bien, pero después despiertas y te das cuenta de que todo es un sueño. Te das cuenta de que no vale la pena estar triste y de que tienes que luchar por lo que quieres, sea lo que sea. Y sabes que tú estás por encima de eso, de lo que se haga y lo que se diga, y que simplemente has venido a esta vida para vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario